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COMO CELEBRAR EL MEMORIAL DE LA MUERTE DEL CRISTO: PRESENTACIÓN CON DIAPOSITIVAS

 LA REALIDAD DE LA LEY EN LA CONGREGACIÓN CRISTIANA

"la Ley tiene una sombra de las buenas cosas por venir"

(Hebreos 10:1)

EL SIGNIFICADO DEL TEMPLO SANTUARIO

El Gran Templo en su conjunto, representa los Cielos, lugar de habitación de Dios, y la Tierra, lugar de habitación de los humanos. El Patio de los Gentiles en el Gran Templo, representa la parte terrestre, fuera del Templo Santuario, fuera de la Congregación Cristiana. El Templo Santuario estaba dentro de la estructura arquitectónica del Gran Templo.

El Templo Santuario representa la Congregación Cristiana. Había un patio interior, donde había una Fuente de Cobre y un Altar de Cobre. El edificio, era el Santuario con el Santo con el altar para en incienso y los candelabros, y detrás de la cortina, el Santísimo, donde estaba el Arca del Pacto.

En el libro de Revelación (Apocalipsis), los siete candelabros, las siete congregaciones, están en el Santo, lo que es la confirmación que el Templo Santuario representa el conjunto de la Congregación Cristiana. Sin embargo, el Santuario mismo, representa el Liderazgo de la Congregación Cristiana: Dios (El Santísimo), Jesucristo dirigiendo a los ancianos o sacerdotes de la congregación cristiana (El Santo). Mientras que el patio del templo santuario representa el conjunto de la congregación que no está en la función de liderazgo (Revelación 1-3; 11:1-4).

De modo que todo el proceso de adoración a Jehová en la Congregación, es el cumplimiento del proceso de adoración a Jehová en el Templo Santuario (Hebreos 10:1).

EL SIGNIFICADO DE LOS SACRIFICIOS

LOS SACRIFICIOS DE EXPIACIÓN: LA SANGRE BORRA EL PECADO

La idea simple es, si hay “sangre”, hay muerte, si hay muerte, hay destrucción.  La idea clave es que la Expiación está estrechamente relacionada con la SANTIDAD DE JEHOVÁ. Es una necesidad absoluta e impersonal (sin sentimiento). La palabra hebrea y bíblica traducida al castellano (español), Expiación, es  “kippur” (transcripción de las letras hebreas) (H3725 Strong’s Concordance), cuyo significado es" cubrir", que viene de la palabra "kaphar" (H3722 de la Strong’s Concordance). La palabra hebrea para perdón es “calach” (transcripción de las letras hebreas) (H5545 Strong’s Concordance). Por lo tanto, si la expiación está estrechamente relacionada con el perdón divino, estos dos conceptos siguen siendo fundamentalmente diferentes.

“A menos que se derrame sangre no se efectúa ningún perdón” (Hebreos 9:22).

El gran error es pensar que la expiación es sinónima de perdón. Concretamente, la expiación es la absoluta necesidad de santidad al hacer desaparecer el pecado, una destrucción que conduce a la muerte y que "cubre" o "borra" el pecado (con el pecador). Mientras que el perdón divino, es el mantener con vida el ser humano pecador (condición heredada de Adán), respetando la necesidad absoluta de expiación, sobre la base del sacrificio de Cristo (valor expiatorio (sangre), que condujo Jesucristo a la muerte).

Es por esto que nuestros pecados son perdonados sobre la base del valor expiatorio de la sangre de Cristo, derramada (una vez para siempre, el 14 de Nisán, 33 E.C. (y no sobre el valor de rescate (o intercambio) del sacrificio de Cristo)).

Es interesante notar que las palabras inspiradas del apóstol  Pablo encajan en el marco general de su explicación del significado profético del Día de Expiación.

Volviendo a la Gran Tribulación, es Falso que el * 10 de TISRI, habrá un gran perdón particularmente para la parte de la humanidad víctima de la Gran Tribulación (Apocalipsis (Revelación) 14: 18-20; 19: 11-21). Así, como lo escribió, bajo inspiración, el Apóstol Pablo en Hebreos 9:22, si el perdón divino depende de la necesidad absoluta de expiación (por el derramamiento de la Sangre de Cristo el 14 Nisán 33, "una vez para siempre" (Hebreos 9: 25,26)), el contrario no es cierto. Es decir que no hay ninguna reciprocidad de este axioma espiritual:

Si el perdón de Dios no puede lograrse sin la expiación (por la sangre de Cristo), la expiación (derramamiento de sangre), no necesita de la voluntad divina de perdón porque está relacionada con su Santidad que es una necesidad absoluta impersonal (sin sentimiento). Por lo tanto, si la expiación es una necesidad impersonal de Santidad (sin sentimiento) por medio de quitar el pecado, el perdón (o no) es un acto personal (con sentimiento) de Dios, basado en el sentimiento del amor de Dios (en caso de perdón) (Juan 3:16). El perdón de Dios no es automático, pero depende de la manifestación de fe en el sacrificio de Cristo, de la persona perdonada por Dios: “El que ejerce fe en el Hijo tiene vida eterna; el que desobedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él” (Juan 3:36).

La Expiación sin perdón de Dios es ni más ni menos que una destrucción de la persona de quien la sangre queda sobre su cabeza (sin la misericordia de Dios): “David entonces le dijo: “Esté la culpa de sangre por ti sobre tu propia cabeza, porque tu propia boca ha testificado contra ti, diciendo: ‘Yo mismo definitivamente di muerte al ungido de Jehová’” (2 Samuel 1:16; Josué 2:19; 1 Reyes 2: 32,33,37; Ezequiel 33:4; Hechos 18:6). La expresión “culpa de sangre sobre ti”, significa que la sangre de la propia persona hace expiación sobre su propia cabeza (la muerte), y hay expiación (se borra el pecado de la persona por su propia muerte) sin el Perdón Divino.

* Por ejemplo para los judíos de religión judaica, el Día de Expiación, el 10 de TISHRI, que se llama en hebreo "YOM KIPPUR" (YOM = Día) + (KIPPUR=Expiación), también se le llama EL GRAN PERDÓN. Lo que es CIERTO y lo que es FALSO.

LAS OFRENDAS QUEMADAS : LO QUE PERTENECE A JEHOVÁ

El sacrificio quemado hecho a Dios, simboliza lo que pertenece exclusivamente a Jehová como rescate y permite la resurrección. Esto es confirmado por el sacrificio del 16 de Nisán, día en que se sacrificaba un carnero en sacrificio quemado que representaba, de hecho, la resurrección del Cristo: " Y en el día que hagan que se meza la gavilla de acá para allá ustedes tienen que ofrecer un carnero joven, sano, en su primer año, para ofrenda quemada a Jehová" (Levítico 23:12). Esta "ofrenda quemada" y estas "primicias" representan la resurrección del Cristo el 16 de Nisán 33 de nuestra era. Esto es confirmado también por el Apóstol Pablo, bajo inspiración, en cuanto a la ofrenda mecida de la gavilla como primicias, el 16 Nisán: "Sin embargo, ahora Cristo ha sido levantado de entre los muertos, las primicias de los que se han dormido [en la muerte]" (1 Corintios 15:20).

Por consiguiente, el valor rescate (efectivo) representa la resurrección, simbolizado por la ofrenda quemada, del carnero ofrecido a favor de Aarón y su casa, la clase sacerdotal que representa el conjunto de los 144.000 y el otro sacrificio quemado de carnero ofrecido a favor del pueblo de Israel, prefiguración de la futura resurrección terrestre de la humanidad en el futuro milenio (Levítico 16:3, 24; Mateo 19:28).

Repetimos, aquellas dos ofrendas quemadas, de carneros ofrecidos después de los dos sacrificios expiatorios, para Aarón y el pueblo de Israel, representan proféticamente, la resurrección de los 144000 y luego, la futura resurrección terrestre de la humanidad. 

La ofrenda quemada puede representar también, lo que le pertenece a Jehová, con un servicio sagrado en el Templo, de la persona dedicada a Jehová, en forma de ofrenda espiritual. El sacrificio quemado (espiritual) de la hija de Jefté (que no fue un sacrificio humano literal), ilustra como aquella joven fue dedicada a Jehová (ofrecida en sacrificio espiritual a Jehová) por su padre, al tener que servir a Jehová en el Tabernáculo con un Servicio Sagrado (jueces 11: 31, 38-40). También, se puede decir que el bautismo cristiano es una forma de ofrenda quemada espiritual, de la persona dedicada, ofrecida a Jehová (Mateo 28:19, 20; ver Apocalipsis 7:15 que la Gran Muchedumbre sirve Dios con un "servicio sagrado en el templo", lo que deja entender que es dedicada como “holocausto” espiritual para Jehová). Lo que pertenece a Jehová es “vivo”, según dijo Jesucristo: “Él es el Dios, no de los muertos, sino de los vivos” (Mateo 22:32). Es importante entender el simbolismo profético de los sacrificios de la Ley dada a Moisés

LAS OFRENDAS DE GRANO, LIBACIONES E INCIENSO: EL MINISTERIO RELACIONADO A LAS OFRENDAS QUEMADAS

Es interesante notar lo que está escrito, con relación al Cornelio, un hombre piadoso y fiel a Jehová:

“Tus oraciones y dádivas de misericordia han ascendido como recuerdo delante de Dios” (Hechos 10:4).

Lo que significa que todo este conjunto de ofrendas que acompañaban a las ofrendas quemadas, y que subían como olor agradable a Jehová, representa todas las acciones, las oraciones (incienso), relacionadas al ministerio o servicio sagrado rendido a Jehová. El buen “olor” es ni más, ni menos que la buena fama del siervo de Dios, delante de Dios. Esta comprensión está confirmada por una ilustración del apóstol Pablo:

“¡Mas gracias a Dios que siempre nos conduce en una procesión triunfal en compañía con el Cristo y hace que el olor del conocimiento de él sea perceptible en todo lugar por medio de nosotros! 15 Porque somos para Dios un olor grato de Cristo entre los que están siendo salvados y entre los que están pereciendo; 16 a estos un olor que proviene de muerte para muerte, a aquellos un olor que proviene de vida para vida. ¿Y quién está adecuadamente capacitado para estas cosas?” (2 Corintios 2:14-16).

El apóstol Pablo hace referencia a la procesión triunfal donde se quemaba incienso al emperador triunfante. Era olor de muerte para los prisioneros. Pero en la procesión triunfal del Cristo, ese olor es vida. Para Jehová es el “buen olor de Cristo”, la buena fama del Cristo que permite obtener la vida eterna (Juan 17:3).

CARTA A LAS CINCO VÍRGENES DISCRETAS

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