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COMO CELEBRAR EL MEMORIAL DE LA MUERTE DEL CRISTO: PRESENTACIÓN CON DIAPOSITIVAS

HAMONÁ: LA CIUDAD CEMENTERIO

HAMONÁ: la ciudad cementerio

Los 7 meses de purificación de la Tierra

“Y los de la casa de Israel tendrán que enterrarlos con el fin de limpiar la tierra,

por siete meses”

(Ezequiel 39:12)

Este periodo empieza del 10 de Tisri hasta el 10 de Nisán (Ezequiel 40: 1). Si comparamos este versículo con el otro en la misma profecía, Ezequiel 45:21, entendemos que el 10 de Nisán, será una celebración gloriosa del establecimiento del Reino de Dios sobre la tierra, seguida de la primera celebración del Memorial de la muerte de Cristo en el paraíso terrestre: “En el primer [mes], en el día catorce del mes, debe ocurrir para ustedes la pascua. Como fiesta de siete días, tortas no fermentadas son lo que deben comer” (Ezequiel 45:21). Así, entendemos mejor por qué hay un énfasis en el hecho de que la tierra sea limpia antes del final de la fecha del 10 de Nisán.

“Y toda la gente de la tierra tendrá que efectuar el entierro, y ciertamente llegará a ser para ellos un asunto de fama el día en que me glorifique’, es la expresión del Señor Soberano Jehová” (Ezequiel 39:13).

Dado que se trata de una santificación de la tierra, la administración de esta purificación se hará bajo la dirección de los sacerdotes (los ancianos de la congregación local a cargo de la zona de limpieza que garantizará la "fama" o la pureza del territorio bajo su responsabilidad (Deuteronomio 21: 1.5)).

Parece que el procedimiento de purificación será simple, pero al mismo tiempo difícil debido al corto espacio de tiempo:

“Y habrá hombres para [empleo] continuo a quienes pondrán en divisiones, mientras pasan por el país y, con los que van pasando, entierran a los que queden en la superficie de la tierra, para limpiarla. Hasta el fin de siete meses seguirán efectuando búsqueda. 15 Y los que vayan pasando tendrán que ir pasando por el país, y si uno realmente ve el hueso de algún hombre, también tiene que edificar junto a él un indicador, hasta que los que efectúan el entierro lo hayan enterrado en el valle de la Muchedumbre de Gog. 16 Y el nombre de [la] ciudad será también Hamoná. Y tendrán que limpiar el país” (Ezequiel 39:14-16).

“Y el nombre de [la] ciudad será también Hamoná”

(Ezequiel 39;16)

El contexto del capítulo 39 nos permite entender lo que representa la ciudad de Hamona, lugar donde serán enterrados Gog de Magog y sus tropas: “Y en aquel día tiene que ocurrir que daré a Gog un lugar allí, una sepultura en Israel, el valle de los que van pasando, al este del mar, y estará obstruyendo a los que pasen. Y allí tendrán que enterrar a Gog y toda su muchedumbre, y con toda certeza [lo] llamarán el valle de la Muchedumbre de Gog. 12 Y los de la casa de Israel tendrán que enterrarlos con el fin de limpiar la tierra, por siete meses. 13 Y toda la gente de la tierra tendrá que efectuar el entierro, y ciertamente llegará a ser para ellos un asunto de fama el día en que me glorifique’, es la expresión del Señor Soberano Jehová” (Ezequiel 39:11-13).

Este texto muestra que el lugar de entierro de las víctimas de la Gran Tribulación será al este del Mar Muerto, lo que parece indicar el lugar donde estaban las ciudades de Sodoma y Gomorra. Las víctimas de la destrucción de estas ciudades fueron “dadas a sal": “Hay sus lugares pantanosos y sus lugares cenagosos, y no serán sanados. A sal ciertamente se los dará” (Ezequiel 47:11). Además, en el relato de Ezequiel 39: 14-16 (texto arriba), está escrito que los restos de las víctimas en el campo, no serán enterrados en el mismo lugar donde habrán sido encontrados, pero más bien llevado a la ciudad (o pueblo) cementerio de Hamona la "más cerca". El versículo 16 menciona la ciudad enigmática de Hamona, lo que entendemos que representan todas las ciudades y aldeas del viejo sistema de cosas. Significa entonces, que todas las víctimas en las ciudades o pueblos, se quedarán allí, y luego, según Ezequiel 47:11, serán “dadas a sal", tales como “Sodoma y Gomorra”. Por lo tanto, es lógico pensar que la Gran Muchedumbre tendrá que marcharse de aquellas aldeas y zonas urbanas y vivir en las afueras de aquellas zonas. La ciudad cementerio de Hamona representará a ciudades y pueblos donde se quedarán las víctimas de la Gran Tribulación. Todas las víctimas en el campo, se recogerán los restos para enterrarlos en la ciudad o pueblo cementerio más cercano (Deuteronomio 21: 1, 2). El libro profético de Ezequiel muestra que este trabajo debe realizarse con la máxima seriedad porque será un asunto muy importante de fama (Ezequiel 39:13).

Las víctimas de la Gran Tribulación en las casas de campo

En la profecía de Amós está escrito el procedimiento cuando se encontrará víctimas en las casas de campo: “Y tiene que ocurrir que, si diez hombres quedaran en una casa, ellos también tendrán que morir. 10 Y el hermano del padre de él tendrá que llevarlos uno por uno, y los estará quemando uno por uno, para sacar [los] huesos de la casa. Y tendrá que decir a quien esté en las partes más recónditas de la casa: ‘¿Hay otros más contigo?’. Y él ciertamente dirá: ‘¡Nadie!’. Y él tendrá que decir: ‘¡Calla! Porque no es ocasión de hacer mención alguna del nombre de Jehová’”. 11 ”’Porque, miren, Jehová manda, y ciertamente derribará la gran casa hasta hacerla ripio, y la casa pequeña hasta hacerla escombros” (Amós 6:9-11).

Las víctimas fallecidas  en las casas de campo, serán sacadas (por los familiares más cercanos de las víctimas, si las hay), y después se quemarán sus cuerpos sobre plaza. Las casas de campo en donde se habrán encontrado víctimas serán sistemáticamente derribadas sin posibilidad de reconstruir en el mismo lugar. De esta forma se aplicará la ley de las casas "leprosas", cuya destrucción era decretada por el sacerdote (Levítico 14: 33-47).

Es la confirmación, que esta purificación de la tierra estará bajo la dirección de los sacerdotes, los ancianos de la congregación. En cuanto a las situaciones intermediarias, lo que no están mencionadas en la Biblia, son los sacerdotes, los ancianos de la congregación que probablemente tendrán que dictaminar sobre la situación con la ayuda de la sabiduría de Dios.

CARTA A LAS CINCO VÍRGENES DISCRETAS

LA LIBERACIÓN DEL PECADO

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