LA VISIÓN DE EZEQUIEL DEL TEMPLO

LA ADMINISTRACIÓN MUNDIAL DEL REINO DE DIOS

PARTE 2

LA MEDICIÓN DEL TEMPLO: EL JUICIO MUNDIAL DE 1000 AÑOS, DE LOS RESUCITADOS TERRESTRES

“Jesús les dijo: “En verdad les digo: En la re-creación, cuando el Hijo del hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes los que me han seguido también se sentarán sobre doce tronos y juzgarán a las doce tribus de Israel”

(Mateo 19:28)

De nuevo, es Jesucristo quien da la clave del significado general de la medición del Templo visto por Ezequiel y de los capítulos 40-48 del libro bíblico. Por supuesto, el significado simbólico de una profecía primero debe interpretarse a partir de su contexto, luego ver en toda la Biblia, para comprobar si esta interpretación se verifica. Por ejemplo, si la medición representa un juicio, es necesario ver si en otras partes de las Escrituras hay las mismas descripciones enigmáticas que evocan el mismo sentido. También es importante entender el significado bíblico del término "juzgar" que puede tener un sentido amplio, como "juzgar, gobernar, administrar", o más limitado relacionado con la aplicación de la ley mediante un juicio y su  aplicación que puede ser una sanción o no.

Por ejemplo, en el texto de Mateo 19:28, el término griego "krino" está relacionado con un juicio, una reflexión legislativa que conduce a una decisión judicial. Es interesante notar que en Mateo 25: 31-33, la venida del Rey Jesucristo como Juez mundial justo antes de la Gran Tribulación, está relacionada como su papel de Rey que Gobierna (“se sentará sobre su glorioso trono”). Lo mismo en Mateo 19:28, se relaciona el papel de Jueces al de Reyes (“se sentarán sobre doce tronos y juzgarán”).  Lo que demuestra que en la Biblia, un Juez puede ser, al mismo tiempo un Gobernante en este caso, un Rey o Reyes.

El término bíblico en hebreo, shāphat, tiene el mismo significado que el término griego, pero se agrega el sentido de la administración de una nación, como leemos en el Libro de Jueces 12: 8-13 que tres "jueces" han sucesivamente  “juzgado” a la nación de Israel, lo que significa “gobernar". Sin embargo, este significado más amplio es bastante complementario al significado más restringido porque la administración de una nación está estrechamente vinculada a la aplicación de la ley.

EL JUICIO MUNDIAL DE 1000 AÑOS, DE LOS RESUCITADOS TERRESTRES

El hecho de que la medición del templo de Ezequiel es un juicio de 1000 años de los futuros resucitados terrestres fue confirmado por Jesucristo:

“No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz  y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio” (Juan 5:28,29).

Esta misma información bíblica relacionada al juicio de 1000 años de los resucitados terrestres se encuentra en Revelación capítulo 20: “Y vi tronos, y hubo quienes se sentaron en ellos, y se les dio poder para juzgar” (Revelación 20:4. Esta información es muy parecida a Mateo 19:28, escrita arriba):

“Y vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado en él. (…) Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono, y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. Y el mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados individualmente según sus hechos” (Revelación 20:11-13). (La palabra “Hades” es una transliteración de una palabra griega que simboliza el lugar general donde están los muertos).

La mención de solo un “trono blanco” significa que este futuro juicio mundial de 1000 años se hará bajo la superintendencia del Rey Jesucristo. ¿Serán los muertos juzgados sobre la base de sus acciones pasadas, sobre la base de su vida anterior? NO.

Primero porque cuando resucitados, los muertos habrán pagado por su propia condición pecaminosa, heredada por Adán, por su propia muerte anterior (Romanos 5:12): “Porque el salario que el pecado paga es muerte, pero el don que Dios da es vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor” (Romanos 6:23). Este texto muestra que la muerte borra definitivamente los pecados del humano que estaba en su condición pecaminosa.

La segunda razón que demuestra que los muertos no serán juzgados sobre la base de sus acciones de su vida anterior está escrita en Revelación: “Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos” (Revelación 20:12). Los “nuevos rollos” son nuevas leyes divinas aplicadas en el paraíso terrestre. Los muertos serán juzgados sobre la base de sus comportamientos con relación a estas nuevas leyes divinas, si las obedecerán o no. El resultado de este juicio resultará en una decisión definitiva con relación a cada resucitado juzgado, La Vida Eterna para los que aceptarán de conformarse a los “nuevos rollos”, o la Muerte Eterna en el caso contrario: “Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego” (Revelación 20:15).

El “lago de fuego” que representa la segunda muerte sin posibilidad de resurrección es un lugar simbólico, según Revelación: “Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego” (Revelación 20:14). Las expresiones como la “muerte” y el “Hades”, no representan a personas, pero más conceptos abstractos, lo que demuestra que el “lago de fuego” representa una destrucción completa, como la que ocurrió en Sodoma y Gomorra. Probablemente, esta expresión se relaciona con lo que vio Abrahán justo después de la destrucción de Sodoma y Gomorra, el humo ascender alrededor del Mar Muerto y de todo el distrito del Jordán (El Lago de Fuego):

“Ahora bien, muy de mañana Abrahán se dirigió al lugar donde había estado de pie delante de Jehová.  Entonces miró abajo hacia Sodoma y Gomorra y hacia toda la tierra del Distrito, y vio una escena. ¡Pues mire, humo denso ascendía de la tierra como el humo denso de un horno de calcinación!” (Génesis 19:27,28 comparar con Revelación 11:8 “Sodoma y Egipto”).

“Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas —después que ellas de la misma manera como los anteriores hubieron cometido fornicación con exceso, e ido en pos de carne para uso contranatural— son puestas delante [de nosotros] como ejemplo [amonestador] al sufrir el castigo judicial de fuego eterno” (Judas 7). (El “fuego eterno” no es la enseñanza del infierno de fuego (El alma no es inmortal (Eclesiastés 9:5,10); Dios es amor y no acepta la tortura (1 Juan 4:8 comparar con Jeremías 32:35)).

En Isaías 65:20 está escrito que los resucitados tendrán un plazo de tiempo de decenas de años para decidirse o no de conformarse a los “nuevos rollos”: “Ya no llegará a haber de aquel lugar un niño de pecho de unos cuantos días de edad, ni un viejo que no cumpla sus días; porque uno morirá como simple muchacho, aunque tenga cien años de edad; y en cuanto al pecador, aunque tenga cien años de edad se invocará el mal contra él” (Isaías 65:20): “en cuanto al pecador, aunque tenga cien años de edad se invocará el mal contra él”…

En la tercera parte del estudio de la profecía de Ezequiel 40-48, relacionada con la medición del Templo, seguiremos examinando el tema del juicio de los resucitados con la pregunta siguiente: ¿Serán juzgados los resucitados justos como Abel, Abrahán, Noé y otros?

"Y tengo esperanza en cuanto a Dios, esperanza que estos mismos también abrigan, de que va a haber resurrección así de justos como de injustos” (Hechos 24:15).

LA VISIÓN DE EZEQUIEL DEL TEMPLO LA ADMINISTRACIÓN MUNDIAL DEL REINO DE DIOS: PARTE 1

LA VISIÓN DE EZEQUIEL DEL TEMPLO  PARTE 3: LOS FUTUROS RESUCITADOS TERRESTRES JUSTOS NO SERÁN JUZGADOS

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