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¿CÓMO PREPARARSE INDIVIDUALMENTE Y EN FAMILIA ANTES DE LA GRAN TRIBULACIÓN?

La actitud y conducta requeridas antes y durante la Gran Tribulación

La Gran Tribulación será un Día Tremendo: “¡Ay de los que desean con vehemencia el día de Jehová! ¿Qué, entonces, significará para ustedes el día de Jehová? Será oscuridad, y no luz” (Amós 5:18).

Es el Rey Jesucristo, el "hombre con un tintero de secretario",  que hará el juicio que resulte en la supervivencia o la destrucción de los seres humanos, el 10 de Tisri. Los 6 hombres matadores, representan el conjunto de los ángeles destructores (Ezequiel 9:2; 1 Corintios 10:10; Hebreos 11:28 "destructor"). El hecho del que están parados al pie del altar de cobre, es la confirmación de que la destrucción selectiva de la Gran Tribulación, representa un sacrificio propiciatorio de destrucción y que comenzará por el Templo-Santuario, lo que significa que la destrucción selectiva empezará dentro el pueblo de Dios (véase también la profecía de Amós 9: 8-10).

Un momento de Lamentación

“Y eso tiene que servir a ustedes de estatuto hasta tiempo indefinido: En el mes séptimo, el día diez del mes, deben afligir sus almas, y no deben hacer trabajo alguno, ni el natural ni el residente forastero que esté residiendo como forastero en medio de ustedes. Porque en este día se hará expiación por ustedes para pronunciarlos limpios. Serán limpios de todos sus pecados delante de Jehová. Es un sábado de descanso completo para ustedes, y tienen que afligir sus almas. Es estatuto hasta tiempo indefinido” (Levítico 16:29-31).

Según la profecía de Zacarías, el 10 de Tisri habrá una lamentación dentro el pueblo de Dios, y de acuerdo a lo que pedía Jehová durante el inicio de la celebración del Día de Expiación, según Levítico 16:

“Y ciertamente derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén el espíritu de favor y súplicas, y ciertamente mirarán a Aquel a quien traspasaron, y ciertamente plañirán por Él como en el plañir por un [hijo] único; y habrá una lamentación amarga por él como cuando hay amarga lamentación por el primogénito. 11 En aquel día el plañido en Jerusalén será grande, como el plañido de Hadadrimón en la llanura-valle de Meguidó” (Zacarías 12:10,11).

Esto corresponde muy bien con la profecía de Ezequiel 9:4, que se refiere (indirectamente) al de 10 Tishri:

“Y Jehová pasó a decirle: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y tienes que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de ella” (Ezequiel 9:4).

Aquellos que tengan la marca de supervivencia serán los que se afligirán acerca de la muerte en sacrificio propiciatorio del Cristo para el perdón de sus pecados, pero también debido a este sistema de cosas malo (Revelación 7:14 “Estos son los que salen de la gran tribulación, y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”. Antes de la celebración del Día de Expiación, los israelitas tenían que lavar “sus mantos” para “santificarse” antes de las celebraciones sagradas (Éxodo 19:10,14)).

La segunda referencia a la profecía de Zacarías  12:10,11, confirma que habrá una asamblea internacional de “la llanura-valle de Meguido”, parece que es la misma que la mencionada en Apocalipsis (Revelación) 16:16. Esto es una situación de juicio mundial que tendrá lugar, el mismo día de aflicción y poco antes de la Gran Tribulación (efectiva): del 10 de Tisri. Y que el “la llanura-valle de Meguido" parece ser exactamente la misma asamblea en el Valle de Josafat,  mencionado en la profecía de Yoel 3: 2,3,9-12. Por lo tanto es lógico pensar que la "señal del hijo del hombre" se celebrará este famoso 10 de Tisri, en esta misma situación de juicio:

“Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días el sol será oscurecido, y la luna no dará su luz, y las estrellas caerán del cielo, y los poderes de los cielos serán sacudidos. Y entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre, y entonces todas las tribus de la tierra se golpearán en lamento, y verán al Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria” (Mateo 24:29,30).

Este juicio ocurrirá justo antes que el pueblo de Dios entre en “los cuartos interiores” (Isaías 26:20): “Entonces dos hombres estarán en el campo: uno será llevado, y el otro será abandonado; dos mujeres estarán moliendo en el molino de mano: una será llevada, y la otra será abandonada” (Mateo 24:40,41).

Un tiempo de ayuno y de abstinencia sexual

Según la profecía bíblica, Jehová pedirá a su Pueblo que ayune y que haya un sincero lamento el día 10 de Tisri hasta el final de la Gran Tribulación: “Santifiquen un tiempo de ayuno. Convoquen asamblea solemne. Reúnan a [los] ancianos, a todos los habitantes del país, a la casa de Jehová su Dios, y clamen por socorro a Jehová” (Joel 1:14; 2:15,16a).

Según las profecías bíblicas, Jehová pedirá una abstinencia sexual de las parejas casadas el 10 de Tisri hasta el fin de la gran tribulación: “Que salga [el] novio de su cuarto interior, y [la] novia de su cámara nupcial” (Joel 2:16b).

También se puede decir que hay una semejanza en la recomendación entre Joel 2:15,16 y Isaías 26:20:

“Toquen un cuerno en Sión. Santifiquen un tiempo de ayuno. Convoquen una asamblea solemne. Reúnan a[l] pueblo. Santifiquen una congregación. Junten a [los] viejos. Reúnan a los niños y a los que maman los pechos. Que salga [el] novio de su cuarto interior, y [la] novia de su cámara nupcial” (Joel 2:15,16).

“Anda, pueblo mío, entra en tus cuartos interiores, y cierra tus puertas tras de ti. Escóndete por solo un momento hasta que pase la denunciación” (Isaías 26:20).

De modo antes y durante la Gran Tribulación, las familias tendrán que congregarse en los “cuartos interiores” y no salir fuera.

La primera información importante y animadora, es que el número de la Gran Muchedumbre de todas las Naciones y tribus, que sale de la Gran Tribulación será tan importante que no se podrá cuantificar. En la segunda, la profecía de Zacarías 13:8 parece definir el tamaño de la Gran Muchedumbre: “Y en toda la tierra tiene que ocurrir —es la expresión de Jehová— [que] dos partes de ella son lo que será cortado [y] expirará; y en cuanto a la tercera [parte], quedará en ella” (Zacarías 13:8). Una tercera parte de la actual humanidad sobrevivirá a la Gran tribulación. 

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